Empresa de Servicio Público de Electricidad de Eléctrica del Norte Oeste S.A. (ENOSA) ejecutó un sorpresivo operativo de fiscalización en el distrito de La Cruz, en la región de Tumbes. La intervención técnica tuvo como objetivo principal combatir el hurto de energía en Tumbes y garantizar la seguridad pública. Durante el recorrido por la zona, las cuadrillas detectaron una peligrosa conexión clandestina que ponía en riesgo la infraestructura eléctrica local.
Las labores de inspección se concentraron exactamente en el pasaje Miramar de la referida localidad norteña. Trabajadores de la empresa de electricidad contaron con el respaldo directo de los efectivos de la Policía Nacional del Perú. El personal técnico identificó un cableado irregular instalado de manera totalmente antitécnica para robar fluido eléctrico sin ninguna autorización comercial.
Los técnicos procedieron de inmediato al retiro definitivo de todo el cableado clandestino para normalizar las redes del sector afectado. Durante las diligencias de campo, un ciudadano se acercó a la cuadrilla y manifestó ser el responsable directo del cableado utilizado. Ante esta confesión voluntaria, el personal de la empresa de energía reportó la situación a los policías presentes.
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Conexiones clandestinas representan un delito penal y un grave peligro
Los agentes policiales procedieron con la detención inmediata del ciudadano tras realizar las verificaciones correspondientes en el lugar de los hechos. El sujeto intervenido fue trasladado a la dependencia policial del sector para iniciar las investigaciones que dicta la ley peruana. Estas investigaciones preliminares se realizarán en estrecha coordinación con los representantes del Ministerio Público de Tumbes.
ENOSA recordó a la población que robar electricidad constituye un delito grave en el país. El hurto de energía está plenamente tipificado y sancionado en el artículo 185 del Código Penal peruano. Quienes incurran en esta práctica ilegal pueden afrontar severas denuncias y procesos en los ámbitos administrativo, civil y penal.
Además de las sanciones legales, estas conexiones fraudulentas representan un peligro latente de electrocuciones, cortocircuitos e incendios para las familias vecinas. Estas manipulaciones informales también dañan los transformadores y alteran gravemente la calidad del servicio que reciben los usuarios formales. La distribuidora eléctrica anunció que continuará con estos operativos de control en toda la región.




































