La Municipalidad Provincial de Piura rindió homenaje al Colegio San Ignacio de Loyola por sus 68 años de vida institucional, trayectoria y su contribución a la formación integral de generaciones de piuranos, destacando una educación basada en valores, disciplina, compromiso social y vocación de servicio a la comunidad.
La ceremonia se desarrolló en el Salón de Actos Miguel Grau y fue presidida por el alcalde provincial, Juan Francisco Cevallos López, exalumno de la institución, quien estuvo acompañado por los regidores Jaime Aréstegui y Cristhian Vargas, así como por el gerente de Gestión Ambiental, Jonathan Coronado.
Durante su intervención, el regidor Cristhian Vargas, también exalumno e integrante de la promoción San Juan Berchmans 2015, recordó su etapa escolar y destacó la influencia que tuvieron en su formación los valores, la disciplina y el acompañamiento recibidos en las aulas del San Ignacio de Loyola.
“Hoy, esa filosofía que significa ser ignaciano continúa acompañando mi forma de ver la vida. También ha servido para entender que estar en la función pública cobra un significado aún mayor, cuando nuestras capacidades, conocimientos y responsabilidades están al servicio de los demás”, señaló.
Filosofía jesuita
Por su parte, el gerente de Gestión Ambiental, Jonathan Coronado, resaltó la identidad ignaciana y el aporte de la filosofía jesuita en la formación de ciudadanos comprometidos con la solidaridad, la justicia y el servicio. Asimismo, destacó el principio de “ser más para servir mejor” y el papel de iniciativas como los colegios Fe y Alegría, que promueven la educación como una herramienta de transformación personal y social.
El alcalde Juan Francisco Cevallos López recordó con especial emoción la formación recibida durante su etapa escolar y sostuvo que la función pública debe entenderse como una responsabilidad de servicio a la ciudadanía.
“Ser alcalde significa también ser un hombre para los demás. Una autoridad no está para servirse del cargo, está para servir desde el cargo. Es un ciudadano al que se le ha confiado la responsabilidad de encaminar el desarrollo de la ciudad”, afirmó.
Cevallos López también remarcó que la transformación de Piura debe reflejarse en acciones concretas y resultados para la población.
“Una ciudad no se transforma únicamente con discurso. Mi compromiso con Piura debe mostrarse con acciones, decisiones y resultados. Antes de ejercer autoridad, San Ignacio me ayudó a servir. Hoy me reencuentro con gratitud, reconociendo que una parte de cada paso hasta aquí es muestra de mi formación desde mi niñez y juventud”, manifestó.
Distinción especial
Como parte de la ceremonia, la Municipalidad Provincial de Piura otorgó una distinción especial a los padres José Ignacio Mantecón y Juan Hernández, en reconocimiento a su trayectoria profesional y a su labor en la enseñanza y difusión de la espiritualidad ignaciana.
Asimismo, el Mg. Iván Zapata Jiménez destacó la trayectoria del Colegio San Ignacio de Loyola y su vinculación con una red educativa de alcance local, nacional e internacional, integrada por más de 800 colegios y universidades de la Compañía de Jesús.
La jornada también contó con la participación del Elenco Coral de Primaria, que interpretó las piezas “Tomad, Señor y Recibid” y “Ave María”. El cierre artístico estuvo a cargo de Ian Jiménez y Naela Valladares, quienes interpretaron en pareja el tradicional tondero “A orillas del río Piura”.
Con este reconocimiento, la Municipalidad Provincial de Piura destacó los 68 años de trayectoria del Colegio San Ignacio de Loyola y su aporte a la educación y formación de ciudadanos con vocación de servicio, compromiso social y responsabilidad con el desarrollo de Piura.






































