Cerca de 22 personas, entre ellos nueve niños, murieron atrapados en sus autos a causa de las fuertes nevadas que generó un gran embotellamiento en Pakistán. Así lo informó la Oficina de Rescate de la localidad de Murre, ubicada a 65 kilómetros de Islamabad.
Contrario a lo que se pensaría, fuentes policiales indicaron que la mayoría de muertes ocurrieron no por el frío, sino por quedarse dormidos con la calefacción del auto encendida.
“El humo del calefactor fue lo que los mató”, declaró el agente Raja Rasheed a la cadena Geo TV.
Varios equipos de la Policía y del Ejército acudieron hasta el lugar para ayudar en las operaciones de rescate, afirmó el ministro del Interior. Por su parte, el primer ministro, Imran Khan ha lamentado las «trágicas muertes» de los turistas.
Asimismo, ha reconocido que las autoridades locales se vieron “completamente desprevenidas” por esta “nevada sin precedentes”. Asimismo, ha ordenado una investigación para dar respuesta a lo sucedido.
La gran cantidad de publicaciones en redes sociales mostrando la diversión en la nieve de Murre ha incrementado las visitas turísticas al lugar. Hasta cien mil vehículos llegaron recientemente a Murree, agotando la capacidad en los hoteles. Por ello, los turistas han tenido que dormir en sus autos.
El Gobierno paquistaní ordenó a última hora del viernes el cierre entero de la zona para impedir la llegada de más visitantes, según el ministro del Interior, Rashid Ahmed.
El departamento meteorológico de Pakistán ha avisado de que las fuertes nevadas en la zona durarán hasta el domingo por la noche.




































