Debanhi Escobar, la joven que apareció muerta en una cisterna del Motel Nueva Castilla, en México, fue asesinada y abusada sexualmente antes de morir. Así lo revela la segunda autopsia forense solicitada por la familia luego de que la primera indicara muerte por accidente.
Con este segundo informe, el mismo que fue revelado por el diario El País de España, se descarta la primera necropsia emitida por la Fiscalía de Nuevo León. En aquella oportunidad, las autoridades había señalado que no se encontró agua en los pulmones. Esta situación abrió la posibilidad de que la joven hubiera caído con vida al interior de la cisterna, pero esto quedó descartado con el segundo informe.
Tras los indicios de golpes en la cabeza, el padre de la joven, Mario Escobar, pidió el segundo estudio. Los resultados aseguran que, en efecto, fue golpeada varias veces con un “agente contundente” en la cabeza y murió antes de llegar al tanque de agua. Además, el cadáver presentó «huellas de una relación sexual violenta». “Se trata de una muerte violenta homicida”, concluye el texto.
De acuerdo con El País, el segundo dictamen forense señala que el cuerpo de Debanhi Escobar presentaba signos de violencia sexual. Un dato que no mencionó ni analizó la primera autopsia. Tampoco lo informó la Fiscalía, que cuenta con el informe independiente, solicitado por la familia Escobar, desde el 2 de mayo.
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“El cuerpo presenta huellas de una relación sexual vaginal, violenta y reciente”, explica el texto. “Esto se deduce por haber encontrado equimosis violáceas y hematomas” en la zona exterior de los genitales.
La lesión más grave, que le provocó la muerte, fue un duro impacto en la región frontal derecha del cráneo. Pero la segunda autopsia va más allá. Debanhi presentaba más lesiones en la cabeza y no solo una, como aseguró la primera autopsia, según El País.
“Equimosis violáceas en ambos lados de la región frontal del cráneo, en párpados derechos e izquierdos, en el lado izquierdo de la nariz, en ambos labios, arriba de la oreja derecha y la región retroauricular derecha”, señala el documento.
Según la manera de muerte que describe el doctor, “las contusiones craneofaciales son de origen externo al cuerpo. Y por ser intensas, repetidas y con diferentes ángulos de impacto, se deduce que fueron causadas por otra persona; y que se trata de una muerte violenta homicida”. El forense precisa que debió ser con un “agente mecánico contundente”, es decir, no fue golpeada con un arma filosa.
No se encontró “líquido en el interior de la tráquea y de los bronquios”, de manera que el forense descarta la muerte por ahogamiento. Y apunta: “Ya se encontraba sin vida al momento de entrar al agua del lugar donde fue encontrado el cuerpo”.
Tampoco observa lesiones en el cuello, carótidas, ni en el hueso hioides, por lo que también descarta la muerte por asfixia o estrangulamiento. Ni obstrucción de orificios respiratorios, ni de las vías aéreas, ni de “compresión toracoabdominal, ni de enterramiento, ni de confinamiento”, por tanto, descarta también la asfixia por sofocación, indica El País.
VERSIÓN DE UN ACCIDENTE
El caso de Debanhi despertó conmoción nacional e internacional por la imagen que se viralizó de ella abandonada en la carretera el 9 de abril en el norteño municipio de Escobedo, después de dejar una fiesta y tomar un taxi.






































