Mientras se desarrollaba la Copa del Mundo en Qatar, el nombre del futbolista iraní Nasr Azadani ocupó la atención en todo el mundo; no era un hecho menor, el deportista había sido capturado y se especulaba sobre la posibilidad de que fuera condenado a muerte.
Radamel Falcao fue uno de los que alzó la voz en su momento para que su colega no fuera ejecutado. Y es que el motivo por el que Nasr Azadani había sido capturado golpeó a gran parte del mundo: él en septiembre hizo parte de las protestas para exigir derechos y libertades a las mujeres en Irán.
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¿POR QUÉ PROTESTAN EN IRÁN?
Dichas protestas han sido las más grandes que ha tenido Irán desde la revolución islámica en 1979. El estallido social se produjo luego de la muerte de Mahsa Amini a manos de la llamada ‘policía de la moral‘. Ella tenía 23 años.
Amini fue detenida por no usar correctamente el hiyab y días más tarde apareció muerta y con signos evidentes de tortura. En ese momento, miles de mujeres y cientos de hombres tomaron las calles.
Fue en estas protestas donde estuvo presente Nasr Azadani y ese fue el motivo por el cual fue capturado. Las autoridades de Irán lo acusaron de hacer parte de un grupo de hombres que asesinó a tres miembros de la fuerza de seguridad.
Finalmente, Nasr Azadani no fue condenado a muerte pero sí recibió una pena de 26 años de prisión. El futbolista recibió condena por tres cargos distintos que incluyen «asistir a personas a cometer crímenes contra dios».
Azadani aún tiene le posibilidad de apelar la condena que recibió, pero en un país tan represivo como Irán es muy poco probable que llegue a disminuir su tiempo en prisión y mucho menos, demostrar su inocencia.
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