La Encuesta Permanente de Empleo Nacional reveló cifras preocupantes sobre la estabilidad laboral en la ciudad norteña al cierre del primer trimestre. Así, los indicadores oficiales señalan que más de 124 mil personas laboran bajo condiciones de alta fragilidad económica. Estas estadísticas reflejan las dificultades estructurales que enfrentan los ciudadanos para acceder a puestos laborales sostenibles en el tiempo. En consecuencia, la tasa de desprotección afecta de manera directa la calidad de vida y el consumo de los hogares locales.
Por lo tanto, el economista senior de ComexPerú, Daniel Najarro, explicó que esta categoría agrupa a quienes corren el riesgo de perder sus puestos o sufrir recortes de ingresos. Con este propósito, el análisis técnico evalúa el impacto de la informalidad y la baja productividad en las actividades productivas de la región. Ante este panorama adverso para el empleo en Piura, los especialistas advierten la necesidad de impulsar políticas que dinamicen la inversión privada. De igual manera, esta inestabilidad frena la capacidad de ahorro de la población frente a posibles crisis económicas.
VER MÁS: Evalúan recursos de Seguridad Ciudadana para frenar la delincuencia en Piura
Sectores más afectados por la inestabilidad y caída de la población ocupada
En primer lugar, el desglose por actividades comerciales muestra que la vulnerabilidad se concentra fuertemente en el sector comercio, con 41 mil empleados afectados. De este modo, el rubro de transportes y comunicaciones registra la tasa porcentual más crítica de fragilidad, alcanzando un alarmante 81.9 %. Asimismo, los servicios diversos y el sector de alojamiento y restaurantes concentran a miles de personas que subsisten bajo contratos temporales o independientes. Debido a esto, las familias piuranas dependen exclusivamente de ingresos diarios altamente variables.
Por otra parte, la cantidad general de personas con trabajo en la ciudad registró un retroceso importante en comparación con el año anterior. En primer lugar, los técnicos detallaron que la población ocupada total se fijó en 285 mil trabajadores durante el periodo evaluado. En segundo lugar, esta cifra representa una pérdida neta de 8,397 puestos de trabajo respecto al mismo trimestre del año pasado. Respecto a este punto, la contracción del mercado laboral equivale a una reducción del 2.9 % en la fuerza laboral activa.
Finalmente, los analistas de la institución gremial indicaron que sectores como manufactura y construcción civil muestran comportamientos totalmente opuestos en sus niveles de riesgo. Por consiguiente, el rubro constructivo es el que presenta menor tasa de vulnerabilidad, con apenas un 13.5 % de su personal en situación inestable. Adicionalmente, el sector agropecuario y la pesca artesanal mantienen niveles de riesgo intermedios debido a la estacionalidad de sus campañas productivas. Por tal motivo, los expertos instan a las autoridades regionales a promover proyectos de infraestructura que absorban la mano de obra local.





































