El cuerpo sin vida de una empresaria de vehículos fue encontrado enterrado en un arenal cerca de la laguna La Encantada, en Huacho. Ivone Carnero Tapullima (55) fue reportada como desaparecida el último domingo tras encontrar su auto abandonado en el kilómetro 18 del Serpentín del Pasamayo, en Aucallama.
El principal sospechoso para la Policía, el ciudadano venezolano Oswaldo Antonio Escobar Rumbos (24), confesó la ubicación del cuerpo. El cadáver de la empresaria fue encontrada con una bolsa de plástico en su cabeza.
El detenido colaboró con la búsqueda de la empresaria y se mantuvo cerca a la familia durante los tres días de intensa búsqueda. Hasta que finalmente confesó a la Policía que cometió el crimen.
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El fiscal Félix Valeriano Escobedo indicó que, por cómo se encontró el cadáver, la empresaria habría sido torturada y asfixiada antes de ser enterrada. Asimismo, señaló que se investigará si el acusado tuvo un cómplice.
La Policía, quien confirmó con el GPS del celular del sospechoso que estuvo en el lugar del crimen, pudo obtener la confesión de Escobar Rumbos. Los agentes de la Dirincri de Lima indicaron que el extranjero mantuvo conversaciones telefónicas antes de su desaparición.
Según Latina, la Policía maneja la hipótesis de que la empresaria fue asesinada por los venezolanos por dinero. La teoría que manejan es que la mujer habría entregado 15 mil soles a Escobar y a su compatriota para que otorguen préstamos a través de la modalidad «gota a gota». Sin embargo, ellos decidieron matarla para no tener que devolver el dinero.
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