Tras la captura de una mujer, acusada por el presunto delito de trata de personas, al ser descubierta con un bebé que no era suyo, se destapó una presunta red de compra y venta de bebés, que según la tesis fiscal, llegaría a una veintena de infantes supuestamente traficados en Cusco.
Es así que las audiencias continúan, siendo una de las últimas el pedido de apelación de la orden de prisión preventiva, impuesta a Fanny Hurtado, acusada de haber comprado un recién nacido.
En su defensa, la mujer señaló que no sabía que estaba comprando un bebé, ya que pensó que se lo estaban dando en adopción y que todo lo que hizo fue por su deseo de ser madre.
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“Yo he sido captada en el mercado Vinocanchón, me capta la señora Rosa (Rosa Huayhua, actualmente prófuga) me dice que tiene una sobrina que no puede criar a su hijo y si yo me acostumbraba me lo podía quedar (…) Me dejé llevar porque quise ser madre, mi delito es querer ser madre, me lo entregó todo escaldado, me lo llevé le compré sus cosas, me transformé , después de inscribirlo a mi nombre me comenzó a extorsionar y a pedir dinero”, refirió la detenida.
Tras escuchar las declaraciones de la acusada y su defensa, la Fiscalía solicitó que se aumente a la investigación el presunto delito de alteración y supresión del estado civil del menor víctima, ya que se le había alterado la identidad poniéndole nombres y apellidos que no le corresponden, y obviando el nombre de su madre y padre en el acta de registro.
“Ella conocía que se realizaba una compra – venta del menor, además de haber depósitos y vouchers que se compartían por WhatsApp, ella ‘cosificó’ al menor pagando por él y hasta pidiendo rebajas”, acotó la fiscal, quien defendió la resolución de prisión preventiva para la imputada por el lapso de nueve meses.

































