Desde siempre, los mundiales de fútbol se han jugado a mitad de año, principalmente en el mes de junio. Pero esta vez, la FIFA (Federación Internacional de Asociaciones de Fútbol) decidió que el mundial que se inaugura este fin de semana se juegue entre los meses de noviembre y diciembre.
La razón fundamental para este cambio de fecha es por las altas temperaturas que soporta el país árabe durante los meses de verano que corresponden al hemisferio norte, principalmente entre los meses de junio y julio donde las temperaturas alcanzan los 50 grados.
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Durante las fechas elegidas para el desarrollo del presente mundial, del 21 de noviembre al 18 de diciembre, las temperaturas en Qatar oscilan entre los 20 y 30 grados centígrados.
Se dio prioridad al rendimiento de los futbolistas, idóneo entre los 20 y 30 grados. Si la temperatura ambiental alcanza los 40 grados, su rendimiento y fatiga se aceleran.






































