Walter Ayala indicó a la prensa que seguirá en el cargo mientras su renuncia no sea aceptada por el presidente de la República, Pedro Castillo. El aún ministro sostuvo que su anuncio de renuncia al cargo fue porque «no dejan trabajar».
“Yo sigo siendo el ministro mientras no se me acepte la renuncia, mientras no haya relevo en el cargo. No se trata de Ayala, no se trata de un nombre, se trata de que no dejan gobernar, no lo dejan trabajar al presidente», dijo.
«Yo he dejado el cargo porque están yendo contra el presidente, yo soy el responsable político y lo asumo”, señaló. Además, aseguró que su renuncia se da pues “no hay garantías” de cara a su presentación de este martes en el Congreso para su interpelación.
“[Sobre la interpelación] No tengo garantías, no voy a ir a un circo romano a que coman los leones. Los señores no entienden, he explicado detalladamente. Ellos dicen que no es un tema legal, sino político”, agrega.
Con relación a su visita Palacio de Gobierno del último fin de semana, Ayala Gonzáles precisó que mantuvo un encuentro con el presidente Pedro Castillo y no con el Secretario General de la Presidencia, Bruno Pacheco.
“Ayer vine a hablar al presidente, coincidí con Pacheco, pero no me reuní con él, lo que hemos conversado son cosas genéricas. El día de ayer yo he venido para conversar con el presidente”, dijo.
Renunció a Defensa
Walter Ayala Gonzáles anunció su salida del Mindef la mañana del domingo 14 luego de haber puesto su cargo a disposición por casi siete días.
El funcionario es señalado como “responsable político” de promover a una lista de oficiales, de los cuales se destacan los coroneles EP Ciro Bocanegra Loayza y Carlos Sánchez Cahuancama.
Los comandantes generales pasados al retiro del Ejército, José Vizcarra, y de la FAP, Jorge Chaparro, acusaron haber recibido requerimientos irregulares para que se asciendan a oficiales en ambas instituciones.
Las declaraciones de ambos generales fueron ratificadas ante la Comisión de Defensa Nacional del Congreso. Concretamente, las acusaciones fueron contra Ayala, Pacheco y el propio presidente Pedro Castillo.



































