Un tremendo dolor de cabeza vive una familia que quería tener un perro siberiano en el asentamiento Sol Naciente, en Comas. Un adolescente compró una mascota en el centro de Lima, pero cuando el supuesto can creció resultó ser un zorro.
“Cuando ya fue creciendo y quiso morder, mi esposo dijo ‘ese no es perro, es zorro’, por el olor mismo de las heces y la orina se dio cuenta que era zorro”, expresó la madre del adolescente.
El zorro, que vive al aire libre, ha hecho de las suyas en sus ocho meses de vida generado un gran dolor de cabeza no solo a sus dueños, sino también a sus vecinos, pues se come a sus animales de granja, como cuyes, patos y gallinas.
“La verdad es que se come a todos nuestros animalitos que con tanto esfuerzo nosotros cuidamos para poder sobrevivir a esta pandemia”, contó una de las vecinas afectadas.
La dueña del zorro contó que se ha visto perjudicada económicamente porque debe pagar por los animales que se come en las granjas de sus vecinos. Además, solicitó el apoyo de las autoridades para que se lleven al animal salvaje a un lugar adecuado para él.
«Quisiera que me colabore alguna entidad para que pueda venir y llevárselo porque no es su hábitat”, pidió.






































