Un hombre en Ayacucho recibió, de manos de su esposa, varios latigazos como parte de un castigo luego de haber acudido a un prostíbulo donde le robaron ocho mil soles.
El hombre, que fue identificado como comerciante, confesó que una de las trabajadoras sexuales del prostíbulo, ubicado en Palmapampa, en el distrito de Samugari, Ayacucho, le habría quitado el dinero.
La esposa del comerciante al enterarse del suceso no dudó en aplicar la ley en presencia de los miembros del Comité de Autodefensa de Pichihuilca.

































