El desembarcadero pesquero artesanal (DPA) de Máncora fue declarado en emergencia al constatarse que presenta serios daños en su infraestructura originados por fuertes oleajes y el paso de los años.
Según lo que narró el administrador del DPA de Máncora, Jorge Guerrero Chinchay, a Diario Correo, fue la Dirección General de Capitanías (Dicapi) quienes realizaron la inspección con el gremio de pescadores y corroboraron los daños en la infraestructura que se encuentra deteriorada en la parte de baja.
“El desembarcadero pesquero está a punto de colapsar. Su infraestructura en la parte acuática está dañada, convirtiéndose en un peligro para los hermanos pescadores y turistas. La decisión de restringir el paso de las mototaxis que llevan combustible o su carga es una medida preventiva ya que no queremos que ocurra una desgracia”, dijo.
La actual infraestructura del DPA pone en riesgo la vida de que transitan en él porque podría colapsar pues hace un año la parte acuática del desembarcadero comenzó a desprenderse. Sin embargo, el último oleaje anómalo agravó el daño originando que pesados bloques de concreto caigan al mar y las varillas queden expuestas.




































