Una mujer reportó el robo de su celular en el distrito de Socabaya, en Arequipa, a manos de dos extranjeros. La mujer asentó su denuncia en una comisaria de este distrito. Sin embargo, encontró el equipo en manos de un policía de otra comisaría.
El equipo tenía activado el GPS, por lo que la mujer empezó a rastrear su equipo. Fue el día domingo que la ubicación de su celular marcaba la comisaría de Cerro Colorado. Al llegar al lugar, la mujer empezó a preguntar por su celular.
La agraviada fue atendida por el suboficial PNP Santiago Delgado, quien tenía el celular y le indicó que fue decomisado a un extranjero. Según el agente, el hecho ocurrió el día sábado durante un operativo.
Por ello, pidió firmar un documento que indica que el celular fue hallado en la calle por el suboficial y no en la comisaría.
El oficial posó junto a una mujer e hicieron una nota de prensa asegurando que el suboficial realizó una gran obra al devolver el equipo sustraído. La familia de la agraviada no se quedó con los brazos cruzados y dieron a conocer su desconfianza. Sobre todo por el documento firmado donde se intenta librar al suboficial de toda responsabilidad.
LA FAMILIA DENUNCIA MENTIRAS
La familia de Emily Corrales Miranda (agraviada), indicó que el oficial no quiso darle el nombre del extranjero, pese a que ella se lo solicitó. Según el suboficial hacer esa denuncia, haría que su equipo quede incautado por seis meses hasta que termine la investigación.
Emily necesitaba su celular para trabajar por lo que accedió a firmar el documento y recuperar rápido su equipo. La familia quiere que la policía esclarezca por qué defienden la identidad del delincuente y por qué el suboficial quiere hacer creer que el celular fue recuperado en la calle y no en la comisaría.
Un conocido modus operandi en dónde sucediendo una cosa en los hechos, los policías implicados utilizan sus argucias y abusan de su poder para hacer firmar actas y declaraciones que digan otra cosa o narren hechos a su conveniencia.


































