Los cantos de un gallo han hecho que este no tenga la dicha que tienen sus colegas, pues está a punto de ser separado de su dueña. Naomi Sotillo ha sido notificada por la Municipalidad de Jesús María para pagar una multa y reubicar en otro sitio a su mascota, el gallo Claudio.
La queja que ha recibido la municipalidad es por parte de los vecinos del edificio multifamiliar donde vive, ubicado en la calle Domingo Millar. Los mismos que señalan estar cansados de sus cantos mañaneros. Sin embargo, la joven ha refutado la denuncia y declaró que su mascota es importante para ella, pues la rescató de la depresión.
«Se han quejado porque canta, es su naturaleza. Me llegó la sanción, pero cabe resaltar que mi gallo canta a partir de las 6 a. m., pero a partir de las 5 p.m. no emite ningún sonido hasta el día siguiente y está tranquilito en su casita», comentó la dueña de la mascota.
La joven estudiante, Naomi Sotillo, empezó a recolectar firmas en la plaza San José, en el distrito de Jesús María, para no perder a su mascota, el gallo Claudio. Para ella, el ave es una ‘bendición’ que llegó a su vida y saber que le pueden quitar a su mascota, la pone triste.
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«Vino en un momento en que yo estaba pasando cosas horribles, nos rescatamos mutuamente los dos, yo lo rescaté de la muerte y el de la depresión. Fue un momento en que todo se me juntó», señaló.
«Soy feliz día a día cuando canta, cuando se echa encima mío, cuando vamos a pasear. Dios lo puso en mi camino para rescatarnos mutuamente. Para mí es una sanción absurda 920 soles por el canto de un gallo cuando hay perros que ladran y gatos que maúllan en etapa de celo», mencionó indignada.
Naomi aseguró que hizo su descargo ante el área de fiscalización de la municipalidad de Jesús María por la notificación de la denuncia. Sin embargo, ahora le responden que no presentó nada.
«Ese mismo día que me pusieron la sanción, yo apelé e hice mi descargo y todo. Yo esperaba el acta final y después de cuatro meses, hace tres días recién, me llegó el acta final. Y para mi sorpresa dice que no presenté ningún documento y descargo y que tengo que pagar la papeleta», precisó la dueña del ave.
Por su parte, un funcionario de la municipalidad de Jesús María señaló que tiene «tiene que corregir la falta que se ha detectado”. Asimismo, afirmó que una de las soluciones sería que el gallo tenga una caja acústica para que descanse sin alterar la paz de los vecinos.





































